Tic, tac

Te levantas por la mañana (vale, no exactamente por la mañana que hoy es domingo), y cuando tu cerebro aún no se ha despertado del todo, una horrible y maligna fuerza de la naturaleza hace repitas sin querer alguna odiosa canción del verano. ¿Y ahora como coj*#!@·# me la quito de la cabeza? Intenta pensar en otra cosa, en otra cosa, ponte en modo zen, ohm… sí claro, para pensar estoy yo aho…[inserte aquí melodía odiosa] otra vez, ya estamos, bueno, pues un clavo saca a otro clavo, piensa en otra canción, ¿y qué se le ocurre a tu cerebro? otra canción mala más pegadiza que la anterior, vamos bien. Tras varios intentos infructuosos y varias canciones después, tienes dos opciones, poner música con la esperanza de que al menos si la repites sea una canción decente… o recordar un viejo vídeo de youtube un poco friki con una canción pegadiza pero que te saca una sonrisa.

Snape, Snape, Severus Snape… No funciona para dejar de cantar, pero me vale.

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