Sin manos

Los que veis The Big Bang Theory, ¿recordáis cuando Howard Wolowitz se quedó atrapado al “caer” con su pene dentro de su mano robótica?

Tal vez le hubiese venido mejor probar este invento que están poniendo en algunos hospitales chinos:

Sí, yo también me he quedado sin palabras, si creíamos que los japoneses hacían inventos raros, parece que sus vecinos chinos no quieren quedarse atrás. No se me ocurren explicaciones médicas convincentes que justifiquen un “extractor de esperma automático sin manos”. Eso sí, es a gusto del que lo usa, la velocidad, frecuencia, amplitud y temperatura son ajustables, y hasta les pone películas en la pantallita para… ayudar a la extracción claro.

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¿Qué llevas puesto?

Un hola dicho de manera sugerente al micrófono del teléfono, casi susurrado desde unos labios pintados de un rojo intenso, una voz grave contesta al otro lado de la línea, con media sonrisa entre su ligera barba de tres días preguntando “¿qué llevas puesto?”, ella sonríe pícara, sujeta un tirante de su camiseta y continúa hablando… Así es como empiezan las conversaciones eróticas subidas de tono en las películas, por supuesto nadie contesta diciendo que lleva un pijama calentito de pingüinos y unas pantuflas de Bart Simpson, que hay que parecer sexys y muy chenchuales que diría una amiga mía. También es gracioso tanto interés por la ropa, porque en la escena en la que se ven en persona les estorba muy rápido, pero bueno, parece que resulta más excitante imaginar bajar una cremallera lentamente soplando al cuello que quitar una camiseta a toda leche.

Claro, la tecnología evoluciona, y ya no vale sólo con una voz sensual al teléfono, ahora además se puede calentar el asunto con mensajitos de texto calientes (teeexto, que luego se pierde un vídeo, lo ve medio pueblo y tenemos disgusto de concejales), y gracias a Internet se pueden ver las caras por videoconferencia, las caras o lo que surja, que en sitios como chatroulette lo difícil dicen que es no encontrarte con los bajos de algún caballero (les llamo caballeros pero es que no les conozco bien, como diría Groucho Marx).

Aún así, parece ser que esto del cibersexo no era suficiente con tocarse uno mismo mientras se oyen y se ven cosas guarrillas al otro lado de la línea. Una empresa española, ha debido pensar que con esto de la crisis y que muchos piensan emigrar se están quedando muchas parejas a distancia, incluso desde distintos países, y han decidido ayudarles con eso del calentón y los jueguecitos sexuales en la lejanía.  Y para ello han creado una cosa que a mí me parece rarísima, Klic-Klic®, pero oye, igual vende.  Se trata de unos aparatos (en versión para féminas y en versión masculina), que no sólo sirven para estimular, si no que también recogen los datos de presión y movimientos que les llegan para transmitirlos por Internet al aparato que está al otro lado de la línea. Para entendernos, si el chico empuja el suyo desde su aparato en Australia, el aparato de la chica hace ese movimiento al otro lado de la línea en Francia.  Además también funcionan vía bluetooth a 10-15 metros, para parejas que quieran hacerlo cerca sin hacerlo, sí, llegados a este punto yo también puse cara rara mientras lo leía. Si estoy a 10 metros de alguien, dispuesta a pasar una buena noche, lo último que se me ocurriría es mandar al otro a 15 metros y enchufar estos cacharros…


Imagino que si se les cae Internet, se cuelga el ordenador o hay que reiniciar el corte de rollo debe ser increíble. Señores ingenieros, por mi, dedíquense mejor a inventar los aviones de Ryanair que aterricen sin problemas o el teletransporte, que en las distancias cortas tienen más emoción estos asuntos, y desabrochar un sujetador de encaje hace mucho más que veinte descripciones de qué llevas puesto 😉

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Inventos curiosos

Cóctel: según el diccionario de Milady, dícese de alguna deliciosa bebida normalmente dulce, que te la bebes casi sin enterarte, y que si bebes varios, casi sin enterarte también puedes pasar al día siguiente con consecuencias de lo más variopinto y diferentes grados de memoria. Los carga el diablo. Siempre me ha parecido curiosa la habilidad de los buenos barmans, que echan varias cosas en un vaso metálico, lanzan por los aires otras tantas y al final te queda una copa de colorines, con una pinta estupenda, un sabor buenísimo, y un precio… no tan bonito. Yo no tengo esa habilidad ni los conocimientos para saber qué mezclar más allá de los cubatas básicos (papá, sé que sabes hacer cócteles, sabes que lo sé, algún día tendrás que compartir tu sabiduría, ¡no te escaquees más!).  Pero he encontrado el invento definitivo, puede que no salve el mundo, pero me he enamorado:

Peluche: Juguete blandito con pelo alrededor y altamente abrazable que nadie se compra, te lo tienen que regalar, o en su defecto, puedes ganarlo en una feria. Es muy útil si no sabes qué regalarle a un  niño o a una chica con la que quieras algo más (cuidado con la cursilería extrema, se puede volver en tu contra), y si es friki también es muy válido para un chico (hay algunos de Yoda monísimos). ¿Y la temática? Normalmente son aptos para niños, hasta que navegas por aquellos sitios del internete, que te encuentras cosas raras, como peluches de animales atropellados, con sus intestinos sus órganos y todo (lo venden aquí):

Espagueti: Comida que todo estudiante o joven que vive solo sabe cocinar, tiene un extraño poder mágico más complicado que lo que ocurre en el triángulo de las Bermudas, y es que si cocinas pasta para un día, consigues tuppers de sobras para media semana más. Echarlo en un plato antes, calcular puñados, leer las instrucciones por ración del paquete… cada madre da a su hijo las instrucciones básicas. Lo que ellas no saben (o tal vez sí) es que sus hijos somos torpes y desentrenados, olvidamos las instrucciones, las malinterpretamos, y cuando escurrimos la pasta nos volvemos a encontrar más comida que en una cena de Navidad (¿será este el primer paso para convertirte en una abuela en potencia?). El caso es tan grave que un equipo de diseñadores israelíes se han puesto a inventar una solución, el dispensador de espagueti por raciones:

Ligar: fenómeno cuya máxima visibilidad tiene lugar en discotecas y bares a altas horas de la noche, dónde especímenes (la mayoría de especie humana, aunque hay serias dudas sobre algunos), intentan acercarse con más o menos éxito a sus objetivos principales para intentar llevarlos a su cama, o a un parque, o a un coche, o a un descampado… (hay muchas posibilidades). Algunos, más románticos, pretenden llevarlos a su cama también, pero a más largo plazo y con salidas al cine, largos paseos y mimos de por medio. Nuestros jóvenes, tal vez animados por una sobredosis de espagueti, siguen consejos de naturalezas muy diversas. En muchas webs recomiendan ser original, atrevido, dejar claras tus intenciones… Bueno, el siguiente invento, original es, atrevido también, tus intenciones las deja claras… Pero no, no es una buena forma de ligar esa de obligar a la gente a dibujar justo encima de tu bragueta. Os presento la hebilla Telesketch:

Ten cuidado dónde dibujas.

Coche volador: invento que toda persona desea tener en su poder desde que ve Regreso al Futuro y recuerda cada vez que se encuentra con una película futurista. Según los viajes del DeLorean en 2015 ya deberíamos tenerlos, otras son menos optimistas, pero viendo el siguiente vídeo de algunas pruebas tal vez no quede tanto. Yo creo que la DGT está retrasando el tema hasta tener perfeccionado el radar-nido de cigüeña (para disimularlo). Y aquí el Aeromoto: