Espejito, espejito mágico

Y que siga funcionando el mismo susto… Actores americanos, ¡no tengáis armarios con espejo en el baño!! Que son ganas de darse un susto a las tantas de la noche y vuestros vecinos tienen que estar hartos de vuestros gritos cada vez que cogéis algo de ahí.

Más usos del espejo en el cine:

And the Oscar goes to…

¡Noche de Oscars! Hoy es la noche, vestidos de etiqueta para criticar mañana con las amigas, guapos de traje, discursos interminables, y medio Hollywood metido en un teatro viendo con envidia como unos pocos se llevan a casa un pisapapeles dorado de lo más mono y que da mucho caché. Claro que pocos pueden presumir de habérselo llevado al grito verdulero de una española, Peeedroooooooooo.

85 años tienen ya estos premios, y como homenaje Nelson Carvajal ha recopilado imágenes de todas las películas que se han llevado el premio gordo, el Oscar a la mejor película. ¿Cuántas reconocéis sólo de memoria sin mirar en internet?

Fuente:

Academy Awards: Best Picture Oscar Winners from Nelson Carvajal on Vimeo.

San Valentín, manual de supervivencia. Segunda parte

Para sobrevivir los días previos a San Valentín tenéis el manual de supervivencia aquí. En esta parte del manual se hablará del día en cuestión.

El día d

Aunque no quieras los días pasan, y un día el calendario marca el 14, llega por fin el día del terror. Si has tenido muchas conversaciones de las anteriores, puede que te hayas hartado del San Valentín de las narices y no quieras ni oír hablar de amor, ni de regalos, ni de romanticismo. Por el día será como cualquier otro, con la salvedad de que te llamará algún amigo que está comprando el regalo a última hora y no sabe qué comprar. Las respuestas estándar del resto de la semana son igual de válidas. Recordemos:

[Suena el teléfono]
– ¡Socorro, socorro, socorro!
– mfmfmf… Estaba echándome la siesta, [bostezo] ¿qué pasa?
– ¿Te he despertado? Lo siento, ya llamo a otra.
– No, ahora que ya me has despertado con tanto socorro me lo cuen[bostezo]tas.
– pues es que tengo un problema, no sé qué comprarle a mi novio por San Valentín.
– ¿Y eso era una cuestión de vida o muerte?
– Claro. Además lo tenía pensado ya y no quedan en la tienda, y estoy nerviosa, y es hoy, y necesito comprar un regalo, y…
– ¿y tú no estabas el año pasado riéndote de todo esto y criticando San Valentín? XD
– ehhh… ya estás cambiando de tema, ¿qué le compro?
–  Pues no sé, no sé, cómprale un detallito, o haced alguna cosa juntos, o sexo desenfrenado…
– XDD ¿sexo desenfrenado? No se supone que tiene que ser romántico?
– ¿Y qué hay más romántico? Añade lencería o alguna fantasía.
– Eh, no sé, creo que voy a entrar en su tienda favorita de cosas frikis y a comprar algún peluche de Star Wars o algo así.
– Tengo un déjà vu…

Una vez superado casi el día, queda la noche, todas las parejitas están en sus respectivos planes San Valentinianos, y tú quieres sobrevivir a lo que queda con la esperanza de que al día siguiente la gente vuelva a hablar de cosas frikis, fútbol y que los políticos son malos.

Aquí recomiendo varias alternativas para pasar esa noche:

Alternativa 1

Irse de tapas con los solteros de tu grupo de amigos, o a cenar unas hamburguesas, o una pizza… son alternativas que las parejitas no suelen coger para esa noche, te lo pasarás bien y no estarás rodeado de corazones, purpurina y arcoiris por todas partes. Se puede acoger aquí a los amigos emparejados que tienen una relación a distancia ahora y no pueden verse, tampoco querrán oír hablar de San Valentín.

Alternativa 2

Hay gente que tiene a todos los amigos emparejados, o que sus amigos solteros están ocupados. Que no cunda el pánico, es una noche normal, salvo que no quieres oír hablar de corazones (si repito una vez más la palabra corazones vomitaré purpurina). Quedarte viendo la tele es un error, por algún extraño proceso mental, los que eligen la programación creen que a los que les gusta San Valentín van a estar en casa viendo la tele, en lugar de ser al contrario. Así que esa noche, a diferencia de las demás, Cosmopolitan y Divinity no suelen ser los canales con más pasteladas seguidas. Es mejor comprar palomitas y ver una peli de… tu colección personal que por supuesto no has obtenido por medios poco legales claro (señor de la SGAE ya puede pasar de largo). Con helado también sirve, pero pensarás que estás en una película romántica, cuando la prota está sola autocompadeciéndose al estilo Bridget Jones, y se trata de sobrevivir a San Valentín, no de hundirte más, que tú no tienes a Colin Firth detrás.

Llegados a este punto, te queda la difícil decisión de elegir película, y a ti, que a lo mejor el resto del año te encanta Love Actually o Chocolat, no te apetece nada ver gente enamorada, ni pasteladas, ni enamoramientos mágicos. Esto es complicado, porque en Hollywood les encanta meter historias de amor con calzador en cualquier cosa. O media historia de amor, para dejar la otra media para la siguiente película. Un ejemplo, si las típicas películas románticas tienen una historia de amor tal que así:

  1. Chico conoce chica.
  2. Chica conoce chico.
  3. Chica y chico se llevan mal.
  4. Chica y chico se quieren.
  5. Chica y chico se pelean.
  6. Chico se da cuenta de lo que pierde, chica llora con una amiga y come helado.
  7. Chico hace algo increíblemente romántico o un detallito.
  8. Chica y chico se quieren y comen perdices.

La típica película de acción supuestamente de tipos duros que no quieren pasteladas tiene a una chica con algo más de silicona que la anterior y la historia suele ser:

  1. Chico conoce chica.
  2. Chica conoce chico.
  3. Chica y chico se llevan mal.
  4. Chica y chico se quieren y salvan el mundo juntos.

Descartadas la mayoría de acción podrías pensar que las de superhéroes o ciencia ficción te valdrían, error, los frikis y casi frikis también tienen su corazoncito y suele haber una historia parecida a la anterior. Las de guerra pueden servir, abstenerse de ver Pearl Harbour, que ahí no se disparan hasta que no se ha montado el culebrón. Las de Tarantino son una buena opción, sangre, sangre, diálogos sobre hamburguesas, sobre la vida o sobre alguna chorrada, y venganzas. Las de artes marciales tampoco, el prota se enamora de la chica a la que ayuda porque la mafia persigue a su padre. En las de terror evitar las de adolescentes, si llevan niños mejor, dan más mal rollo, y total como vas asustada de ver todo rosita a tu alrededor… Si hay vestidos de época también hay que evitarlas, suelen llevar historia de amor y además muere hasta el apuntador. En resumen, gentes de Hollywood, ¡moñas! ¡que sois unos moñas!

Alternativa 3

Celebrar el año nuevo Chino, empieza ahora el año de la serpiente, no es mal momento para aprender sobre tradiciones ancestrales asiáticas para huir de tradiciones ancestrales anglosajonas. Tampoco es muy grave que no coincida exactamente por unos pocos días.

Alternativa 4

Quedarse en casa tapada bajo una manta y no abrir a nadie, no coger el teléfono y no tener contacto con el mundo. Esta está altamente desaconsejada para la supervivencia ante tal aluvión de romanticismo en el exterior, esto no es supervivencia, es hundirte en el mar con una bola de hierro atada a los pies. Se permite sólo en caso de gripe A (o de cualquier gripe que esté en el abecedario, que no marginamos gripes).

 Alternativa que no reconoceré

Estar en casa o en cualquiera de las alternativas anteriores, que suene el timbre, abrir la puerta, que aparezca un ramo de flores más grande que tú, ¿tiene piernas? no, es el repartidor que está más cansado de San Valentín que tú misma, darte cuenta de que estás en pijama y el chico es mono, maldecir tu mala suerte, descubrir que tiene una tarjeta con una dedicatoria preciosa, olvidar todo lo anterior y amar de repente las pasteladas artificiales de San Valentín. Ejem, Milady, ¡moñas! ¡Que soy una moñas!

Nota: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Milady no se hace responsable de posibles efectos adversos derivados de intentar reproducir algo de lo aquí expuesto en el mundo realtm.
Milady jamás de los jamases reconocerá haber dicho lo que pone en la última alternativa, está escrita bajo presión, seguro.

El circo de la mariposa

Hola otra vez a todos, o a quien pase por aquí todavía, ya sé que dije que esto no cerraba en Navidades, pero por motivos ajenos a mi persona y alguna que otra resaca de nuevo año al final me dieron las uvas, los Reyes y media cuesta de enero sin actualizar esto. Hoy por fin Milady ha vuelto a lo que ellos no sabían. Para compensar tanto tiempo sin publicar hoy traigo uno de los mejores cortos que he visto nunca, y creo que es mejor ver sin presentación, El circo de la mariposa:

 

 

 

Se busca a un gascón llamado D’Artagnan

¿Alguien tiene algo para borrar la memoria? Me vendría bien. Ayer cometí un error, vi la película Los tres mosqueteros (2011). Ya sabía que no tenía que esperar gran cosa, que no era buena y que salían dirigibles, pero es que ahí está el problema, meter dirigibles en una historia de mosqueteros en el siglo XVII es la menor de las traiciones que han perpetrado contra el libro. Sólo se parecen los nombres a la historia de Dumas (padre).

Aquí el cartel de semejante… cosa.

Si alguien no la ha visto y es tan insensato como para no huir y verla, que deje de leer, porque a partir de este momento los spoilers se van a contar por docenas en este artículo, si alguien quiere hacer algo más sensato como leerse el libro o ver una película decente sobre el tema que sepáis que también va a haber spoilers sobre la historia real, avisados quedáis.

Una historia Disney

Si la versión de Disney sobre esta novela ya era edulcorada y suavizada, no es nada con respecto a esta película. El puritanismo reinante en Hollywood parece que no les permite contar cuernos en una historia de aventuras, pues que no destrocen una de mosqueteros, que cojan otra cosa. ¿Qué es eso de hacer que la reina quiera al rey? No, era un matrimonio de conveniencia entre una princesa española y un monarca francés, y esta le pone los cuernos con el valido inglés, lo cual puede desestabilizar el país y llevar a Francia a la guerra con Inglaterra si se descubre. Pero no, era demasiado para la película así que se han sacado de la manga una traición por parte de los “malos”, para que se inventen una relación entre la reina y Buckingham, cargándose de un plumazo toda la influencia que la vida privada de los monarcas tenía en política en aquella época. Claro, así se ahorran decir que un tipo enamorado de la reina es capaz de caer en las redes de seducción de Milady. Redes en las que sería difícil caer con esa Milady, pero lo dejo para más adelante. Por supuesto aquí Constance Bonacieux no está casada con el señor Bonacieux y los sentimientos de D’Artagnan hacia ella no flaquean en toda la película, tampoco por conocer a Milady… ¿Se han leído siquiera el libro antes de rodar?

Malos de chiste

Christoph Waltz, el actor que hace de Richelieu parece que se lo toma a broma, probablemente la reacción más acertada ante la tarea de rodar semejante engendro. Como decían en este tqd, Buckingham es una especie de Tino Casal maligno y torpe, ¿tan difícil era entender que era enemigo político de Francia y eso no lo hace necesariamente mala persona en todos los aspectos de su vida? ¿Demasiado complejo? ¿Qué edad mental creyeron que tenía el público que va a ver esta película?

Los mosqueteros no se parecen ni en el uniforme

¿Aramis un cura seductor que va de flor en flor? Desde luego en el libro Aramis es un hombre muy espiritual pero que ha tenido sus flirteos con las damas, entiende el amor de otra manera, no tirándose a una que acaba de ver en un canal veneciano en 10 minutos que tiene libres en mitad de una misión, más bien es un hombre capaz de batirse en duelo rápido para que le de tiempo después a terminar un poema.

Porthos, bueno, a Porthos en la película ni se molestan en presentarlo un poco, con decir que es un poco bestia y que acepta dinero a escondidas de las damas ya creen que lo dejan descrito. Ni siquiera cuentan su sueño de casarse con una viuda rica.

Athos, empieza la película amando a Milady y besándola exageradamente mientras está en una misión con los mosqueteros, primer error, Athos estaba casado con ella antes de ser ella Milady y él uno de los tres mosqueteros, de hecho sus amigos poco saben de su amor. Lo describen como un líder inteligente que lleva a cabo los planes y sale borracho apenas dos minutos en la película. ¡ERROR! Tras la traición de su amada se alistó en los mosqueteros, bebe mucho, no es así, y desde luego no va contando a cualquiera su historia de amor, incluso mata a quien conozca su verdadero nombre, D’Artagnan se entera mucho más tarde cuando él mismo ya ha caído en las garras de Milady, con la cual Athos no tiene relación en la corte.

Y todos ellos, en la película, sólo se baten contra la guardia del cardenal, que por supuesto es mala, o contra gente que lo merezca, en la novela son capaces de batirse en duelo por cosas como una partida de cartas, como buenos hombres del XVII.

Descuartizan a Milady

Milla Jovovich haciendo de Milady de Winter, se pasa media película con esa cara enfurruñada de niña mimada, la otra media recordando escenas de El quinto elemento.

Sólo este punto ya vale para hundir toda la película. Es uno de los personajes más  fascinantes y de los mejores malvados que hay en la literatura y se lo cargan llevándolo a un extremo de parecer medio tonta, caer en una trampa absurda y necesitar pegar o usar cincuenta ayudas mecánicas para llevar a cabo sus misiones o salvarse a ella misma. La verdadera Milady hace que los hombres se presten voluntarios a batirse en duelo por ella contra alguien que haya osado importunarla, y si pueden asesinar por ella, no tiene sentido que se manche las manos cumpliendo sus misiones. En la película no se parece ni en el físico, para empezar hablamos del siglo XVII, así que una mujer bella tendría algo más de carne, que a Milla Jovovich le va flojo el corset. Además es rubia y pálida, y la ponen castaña. Su historia con Athos está tan oculta, que en el capítulo XXX D’Artagnan todavía cree que es inglesa mientras la investiga, nada que ver con la película por supuesto. Si va a Inglaterra y pasa tiempo con Buckingham es para camelárselo y sacarle información, o para robarle dos de los diamantes que la reina regaló a su amante, menudo lío de agente doble se montan para evitar esto. Además es una mujer de carácter, y una gran actriz, que puede estar enfadada con alguien y hacerle creer a la vez que es la persona más especial del mundo y que tal vez en un futuro podría tener una oportunidad con ella si persevera, dejando siempre espacio para el “tal vez”, sin dar demasiado para que los hombres se fijen más y queden atrapados en su amor por ella. Nada que ver con Milla, que parece más una niña repipi que siempre esté haciendo cumplir sus caprichitos.

Esta es Lana Turner haciendo de Milady de Winter en 1948, una sola imagen y ya tiene mucho más misterio y se parece más al personaje que Milla Jovovich en toda la película.

D’Artagnan el santo

En la película es un joven ingenuo enamorado de una sola mujer, al que sólo mueven buenos sentimientos. Ohhhhh, el típico personaje protagonista bueno más plano que una tabla de planchar. Cómo se va a parecer así al joven gascón que corteja a Ketty para conseguir enamorar a Milady por las buenas o por las malas de la que se ha enamorado mientras intentaba conocerla cortejándola para ganarse su confianza y que le diga dónde está secuestrada Constance, de la que se había enamorado él en un principio. Si hasta besa a Ketty sólo por venganza contra Milady por haberle herido el orgullo.

Todo esto unido a un guión de risa, donde no tiene sentido mandar a Milady a dejar los diamantes a salvo con Buckingham si lo que quieren es que se descubra que los tiene él, mucho menos sentido que además Milady después de todo el viaje a Inglaterra se los quede ella. Pésima adaptación de una buena historia donde cargarte el patio de Versalles por echar el ancla de un barco-dirigible es el menor de los despropósitos. Parece que los guionistas han visto películas de mosqueteros mal hechas en vez de leerse el libro, y aún se han alejado más de la historia. Si pensáis que he sido muy dura en esta crítica y que está escrita desde la rabia por destrozar un personaje al que le tengo cariño… tenéis razón, pero hoy estoy calmada para como estaba ayer al verla.

Una de miedo… o no

Por si habéis estado en los últimos tiempos en coma, viviendo en una cueva cual ermitaño, o en algún remoto lugar del mundo alejado de la civilización, es mi deber informaros de que llega Halloween (eso que antes era puente por ser Todos los Santos, y ahora por ser un día en el que disfrazarse de cosas de miedo para salir por la noche). A mí me gusta porque me gusta casi cualquier fiesta que consista en disfrazarse y hacer el ganso un rato, hacer el ganso sin disfrazarse también es divertido, pero es menos vistoso.

Así que claro, en estas fechas tenía que escribir algo relacionado, además de cambiar la decoración del blog, tranquilos, en unos días quitaré las telarañas (¿algún voluntario para quitar a las arañas? a mí me dan miedito). Peeero no quiero hablar de tópicos, así que no hablaré de la película esa del Jack Skeleton (que mola pero últimamente está muy vista), ni de un ránking personal de pelis de terror, ni de los disfraces de chica loquesea sexy (vampira sexy, calabaza sexy, brujilla sexy, ¿subida del IVA sexy? miedo da, y con una faldita…), ni hablaré de dulces de calabaza, ni de calabazas cinceladas con formas chulas… Mierda, he dicho que no iba hablar de tópicos de estos y ya lo estoy haciendo…

La verdad es que para mí esto del terror… pues bueno, como hay pocas películas de terror que me den miedo acabo siendo la chica a la que se agarran mientras la película da sustos subiendo el volumen, casi me dan más miedo las uñas de la persona que tenga al lado que la película en sí, sobre todo si es de las de sangre a chorros, para eso me veo una de Tarantino, que seguro que ha elegido mejor banda sonora. Aún recuerdo cuando vi El exorcista en el cine (ni se os ocurra pensar que soy tan vieja, que la volvieron a estrenar no hace muchos años con un par de cambios), yo iba todo feliz dispuesta a pasar miedo con una película tan famosa y en un cine antiguo… y el resultado, bueno, la protagonista vomitaba verde, yo me reía, la de al lado se asustaba, yo me reía de la de al lado, oía risas sueltas por el cine, la prota hablaba raro, otro susto, más risas, vuelta a empezar… Salí diciendo que había visto una comedia, algunos me miraban mal, pero la verdad es que viendo esta adaptación a serie de humor de los 80 de esta película, alguien más debe pensar como yo:

¡Feliz Halloween!

Fuente: