San Valentín, manual de supervivencia. Primera parte

Como se empeñan en recordar tiendas, televisión e Internet a partes iguales, ha llegado ya la semana del terror, la semana más rosa del año, porque todos mienten, hablan del día de San Valentín (14 de febrero), ¡já! es una semana entera de preparativos y huidas. ¿Qué mejor forma de recordar a un hombre ejecutado en el siglo III D.C. por casar a gente que olvidarnos de ese hombre y regalar algo a la pareja?

Previously…

Te levantas por la mañana, como un día normal, notas algo diferente en el ambiente, pero no le das importancia, debe ser por quedarte hasta tarde la noche anterior viendo esa peli romántica que ponían en la tele, sales a la calle, hace frío, pasas delante de una tienda, te miras en el escaparate a ver cómo llevas el pelo, sigues… un momento, ¿qué han hecho con ese escaparate?? Lo que antes era algo normal con cosas expuestas y cartelitos de “Rebajas” ahora se ha convertido en el plató de Corazón, huyes antes de que salga Anne Igartiburu a decirte lo último sobre famosos. Sigues tu camino, te das cuenta que otras tiendas han hecho lo mismo, por todas partes aparecen rosas rojas, corazones rosas y papeles de regalo, ¿es una pesadilla?  ¿sigues durmiendo? te pellizcas… aughh, mierda, pues no es un sueño. Pero no puede ser ya, si hace cuatro días era navidad, la cuesta de enero, y ahora, quedan pocos días para San Valentín.

Los escaparates ponen cosas como estas, se llenan de cursiladas que asustan.

No pasa nada, puedes sobrevivir, como no tienes pareja no te tienes que complicar con esa fecha. Eso crees. Quedas con una amiga, y entre café y café te cuenta sus problemas preocupadísima:

Posible conversación 1:

– No sé que regalarle a mi churri para San Valentín, dame alguna idea…
– Y yo que creía que lo bueno de estar soltera en estas fechas era no preocuparse por esas cosas.
– Por fi… [ojitos de Bambi]
– ¿No tuvimos esta conversación hace poco para Navidad? No sé, cómprale un detallito, o haced alguna cosa juntos, o sexo desenfrenado…
– XDD ¿sexo desenfrenado? No se supone que tiene que ser romántico?
– ¿Y qué hay más romántico? Añade lencería o alguna fantasía.
– No sé, no sé, creo que le voy a comprar el reloj que tenía pensado.
– ¿Y para qué me preguntas entonces?
– …

Posible conversación 2:

– Estoy preocupada por el maldito San Valentín.
– Ah, ¿al final sí lo vais a celebrar?
– No, si le he dicho que no hace falta que me regale nada, pero hemos quedado para cenar en su casa, como otro día más.
– ¿Y cuál es el problema entonces?
– El año pasado le regaló a su novia de entonces un ramo enooorme de rosas y un montón de cosas más. A ver si después de todo me va a regalar algo creyendo que yo quiero esas moñadas y no sé si comprarle algo.
[¿No se supone que la comunicación de pareja sirve para evitar estos malentendidos?]
– Pues no sé, puedes comprar algo y si te da regalo se lo das y si no lo guardas para su cumpleaños.
– Hala, tampoco voy a hacer eso. [En el fondo no quieren escucharte, quieren que les escuches sus problemas Valentinianos]
– Pues no sé, no sé, cómprale un detallito, o haced alguna cosa juntos, o sexo desenfrenado…
[Nótese que hay respuestas estándar que te valen en cualquier tipo de estas conversaciones de San Valentín]
– XDD ¿sexo desenfrenado? No se supone que tiene que ser romántico?
– ¿Y qué hay más romántico? Añade lencería o alguna fantasía.
– Eh, no sé, creo que no le voy a hacer nada, que hemos quedado en que es un día normal, aunque él creo que ha elegido alguna película romántica.
– ¿Y para qué me preguntas entonces? Si es que en el fondo los moñas son ellos, no nosotras, pero cuántos problemas dan.

Vale, también podrías dar respuestas no estándar acordes a los gustos de cada uno, sus ideas respecto a San Valentín, su presupuesto y lo cursis que sean, pero seguirán comprando lo que tengan elegido previamente, y además la conversación pasa luego a la compasión y a hacerte sentir mal inconscientemente porque tú no tienes las preocupaciones de San Valentín:

– Ay, pobre, a ti te debe cansar hablar tanto de San Valentín, como no tienes novio ahora… [Primer intento, como si fuera algo malo]
– No, si teniendo también me cansa una semana entera en la que todos hablan de moñerías, corazoncitos y regalitos.
– ¡Jajajaj!! Qué graciosa eres.
– No, si iba en serio, de verdad, sales de tiendas y todo corazones por todas partes, que te entra un complejo de Igartiburu pero más bajita…
– ¡Jajajaja!!! Ni que te fueras a poner a contar como encontró novio la duquesa de Alba, os envidio a las solteras a veces, sin tanta preocupación. [Ahí, tú que estabas tan feliz sin preocupaciones, y tu amiga mete en la misma frase que estás soltera y sin compromiso y hasta la de Alba ha encontrado novio. Les traiciona el subconsciente]
– Cierto, ahora me voy a ir a leer tranquilamente un libro a la vez que escucho música relajante mientras tú te pateas el centro comercial lleno de gente intentando buscar un regalo para tu novio que no lleve corazoncitos, no sea lo mismo que en reyes, amigo invisible y último cumpleaños y no lo tenga repetido, ni sea demasiado caro, ni demasiado barato, ni demasiado poco romántico, ni demasiado típico… [había que contrarrestar…]

Después de estas conversaciones ya no estás tan relajada porque no te afecte San Valentín, ya te ha tocado de rebote parte del estrés de comprar los regalos (el erótico resultado de estos se lo quedan las parejitas en cuestión). Así que puedes quedar con tus amigos chicos. Estos dirán normalmente que San Valentín es un invento consumista, que hay que quererse todo el año, que tal y que cual… (y más si están en grupo), pero luego:

– ¿Le vas a comprar algo a tu novia?
– Un detallito sí mujer, que es San Valentín, y me hace ilusión verla contenta por tener un gesto romántico, ¿qué flores crees que le gustarán más con el regalo?

¡Moñas! ¡que sois unos moñas! Si a vosotros en el fondo os gusta más esta parafernalia.

Conclusión, en  los días previos, es mejor hablar con los amigos solteros, no hablar con el mundo es otra opción, y es una semana buenísima para dedicarte a leer, jugar a ese videojuego que tienes pendiente o hacer chapucillas en casa, pero te dicen que necesitas aire fresco y te llaman para quedar. Al final, acabarás teniendo alguna conversación de las anteriores, no pasa nada, como ya lo sabes de antemano puedes prepararte las respuestas estándar. Ah, y cuidado con Internet, que las páginas y los blogs se llenan de especiales de San Valentín… ups, mejor no digo nada…

Continuará…
Nota: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Milady no se hace responsable de posibles efectos adversos derivados de intentar reproducir algo de lo aquí expuesto en el mundo realtm.

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6 comentarios el “San Valentín, manual de supervivencia. Primera parte

  1. Marcos dice:

    ¿Moñas? ¿MOÑAS?… A ver si aprendemos a leer entre lineas…

    La primera chorrada que pille por el Corte Inglés Un detallito sí mujer, que es San Valentín, y no me queda otra si quiero pillar me hace ilusión verla contenta por tener un gasto innecesario gesto romántico, ¿qué flores crees que harán que no se fije en el truño que le he comprado le gustarán más con el regalo?

  2. lady in red dice:

    milady, muy bueno 😉

    Pero todavía hay mujeres/novias que pasan un poco de san valentín ¿no crees? Pocas, pero haberlas haylas 😛

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